Por : Yuranis Florian
Cada mujer asesinada deja una familia destruida y una pregunta que no podemos seguir ignorando: ¿pudo haberse evitado?
El feminicidio no aparece de la nada. En muchos casos, antes de una tragedia existen amenazas, insultos, golpes, acoso, celos, control y otras formas de violencia que pueden ser señales de alerta.
🇨🇴 En Colombia, el feminicidio es un delito autónomo desde 2015, cuando entró en vigencia la Ley 1761, conocida como Ley Rosa Elvira Cely. La norma reconoce la gravedad de los asesinatos de mujeres relacionados con razones de género y establece mecanismos para su investigación y sanción.
Pero una ley, por sí sola, no basta.
📊 El Observatorio Colombiano de Feminicidios registró 621 feminicidios hasta septiembre de 2025. Detrás de esa cifra hay nombres, rostros, madres, hijas, hermanas y familias que quedaron marcadas para siempre.
Y hay algo que como sociedad debemos cambiar: dejar de preguntarle a la víctima por qué no se fue, por qué continuó con su pareja o qué hizo para provocar la situación.
La pregunta debe ser otra:
¿Por qué se permitió que la violencia avanzara hasta convertirse en una tragedia?
⚠️ Un empujón no es normal.
⚠️ Una amenaza no es una muestra de amor.
⚠️ El control no es protección.
⚠️ Los celos no justifican la violencia.
⚠️ El maltrato no debe ser minimizado.
El feminicidio puede ser el último capítulo de una historia de violencia que comenzó mucho antes.
Por eso, prevenir también significa escuchar, creer, denunciar, proteger y actuar a tiempo.
🔴 Ninguna mujer debería tener que esperar a estar al borde de la muerte para que alguien tome en serio su situación.
Colombia no puede acostumbrarse a contar mujeres asesinadas como si fueran solamente estadísticas.
Detrás de cada cifra hay una vida que ya no está.
📢 RBN NOTICIAS
Informar también es generar conciencia. Compartir puede ayudar a que este mensaje llegue a quien lo necesita.




1 Comentarios
Excelente artículo.
ResponderEliminar